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Motoaventura a Villa General Belgrano

II Encuentro Internacional de Club BMW Argentina

Miércoles 22 de Octubre: por recorrer aprox. 650 kms.

En el mismo lugar de siempre a las 08:30 hrs. ya estábamos dispuestos a salir con rumbo a Neuquén. El día anterior ya habían salido dos amigos para esperarnos en Bariloche.

Todo bien hasta que a la altura de Ñilque el pavimento comenzó a mover mi moto de una manera bastante extraña.

Que chu…. pasa?  , fue primer pensamiento y detuve mi inspirado andar. La observé a ella detenidamente, a la moto!!, y pude constatar que la rueda trasera estaba sin aire en la parte de abajo, sí, esa parte que hace contacto con el pavimento. Bueno, podré seguir con la parte de arriba que se ve con aire ??  Obligado a sacar herramientas y comenzar esa grata maniobra de cambio de cámara. Afortunadamente los ingenieros en neumáticos presentes ayudaron con sus valiosas opiniones y atentas miradas. Aquí van a conocer a un profesional de la moto que siempre tiene lo necesario para salir de apuros. Con una sonrisa de oreja a oreja saqué una flamante cámara de repuesto nuevecita de paquete.  Eso de parchar cámaras es de aturdidos, los profesionales cambiamos y cuando tenemos tiempo, arreglamos, dije inflando el pecho.

Palabras que tuve que masticar y tragar rápidamente ya que la cámara de repuesto estaba perforada por alguna herramienta. Que feliz estaba, ya no tenía una cámara perforada, ahora tenía dos.

       

Desmontar el neumático trasero es un verdadero calvario, pero está vez me salvé, ya que unos amigos que nos acompañaban en camioneta, tuvieron la amabilidad de llevarme hasta Entre Lagos a una “gomería” experta en sacar los neumáticos a combos y dejar la llanta con flecos. En realidad el gomero fue muy cuidadoso y dejó el arreglo de las dos cámaras perfecto.  

Con el profesionalismo entre las piernas llegué a instalar la rueda para seguir viaje.

Al fin estábamos en la aduana y escuchamos unos motores adicionales a los nuestros. Eran cinco brasileros en motos pisteras que ya regresaban a su país luego de recorrer el norte de Chile. En ese momento pensé muy complacido que no éramos los únicos “responsables” y trabajadores que dejábamos todo botado por andar en moto.

 

                      

Como ya habíamos perdido un par de horas, el encuentro en el cruce de Bariloche con los “adelantados” ya no era posible. Paramos de todas maneras para fijar la próxima detención y conversar un poco. Pasó como cohete un pesado camión y las turbulencias llevaron a una Africa a tierra.

Aha, este paseo pinta de ser entretenido, pinchazo y aterrizaje en el primer día no suena mal.

Muertos de calor llegamos a Paso de Indios, recarga de combustible y un samberuche (sándwich, para los letrados) para forrajear a los pilotos. Los adelantados ya habían continuado viaje.

A eso de las 19:00 hrs. ya estábamos en Neuquén, con un calor de la p…. madre.  Luego de una reponedora ducha y una entretenida cena junto a amigos de la zona, el dormir ya era absolutamente indispensable.

 

 

Jueves 23de Octubre: por recorrer aprox. 800 kms.

A las nueve de la mañana ya estábamos apiñados listos para seguir viaje en dirección a Eduardo Castex, justo al norte de Santa Rosa. Esta mañana tendríamos el placer de contar con la presencia de los “adelantados”.


 

         

El calor y la humedad parecían aumentar junto con los kilómetros recorridos. La ruta a seguir era en dirección a Santa Isabel pasando por Catriel y 25 de Mayo.

Al ingresar a la provincia de La Pampa pasamos todos y cada uno de nosotros por un riguroso control de un aburrido y acalorado policía.

El viento soplaba con bastante fuerza y me recordaba ese exasperante “aliento patagónico”. Las motos corraleras y nosotros más sudados que caballo de bandido.

Como información para futuros viajeros por la zona debo comentar que este tramo es especialmente complicado por los abundantes animales sueltos que cruzan la carretera.

 

Cerca de Santa Isabel un pequeño descanso nos ayudó a recuperar fuerzas.

   

El aire acondicionado de las motos ya no era capaz con esa temperatura y humedad. Estábamos obligados a viajar con las ventas abiertas.

Otra detención a recargar combustible en Victorica. Salíamos tranquilos y de pronto un  patinazo en la misma estación de servicio llevó nuevamente a la misma Africa al piso. Esta vez no con tanta suerte ya que el codo del piloto quedó apuntando para el norte. Cañuelas tiritonas y sobre oxigenación lo llevaron al borde del desmayo cuando se hicieron los intentos de colocar el hueso en su lugar. Luego de varios intentos el hueso parecía quedar en su sitio y pudo seguir viaje hasta el hotel.

A esa altura la humedad y calor eran casi insoportables. Un amenazante cielo anunciaba lluvias ya muy necesarias para los agricultores de la zona.

    

Con el pasar de los kilómetros el cielo se oscurecía cada vez más y el viento caliente nos sofocaba. También rogábamos por lluvia para así refrescarnos un poco.

 


 

Luego de unos minutos unas violentas gotas comenzaron a caer.  Cresta !!!, las gotas duras y grandes que llegaba a doler cuando chocaban con el cuerpo. Resultó que eran granizos y más tarde sabríamos que estaba anunciada lluvia de piedras, es decir, granizos del tamaño de una pelota de golf. Nos salvamos por poco.

Llegamos al hotel en Eduardo Castex y nos esperaba un amable matrimonio que al día siguiente hasta con la prensa local nos despediría.

Esa noche durante la cena llovió torrencialmente y se cortó la luz. El averiado estaba con la mano como empanada pero con mucho ánimo de continuar.

 

 

 

Viernes 24 de Octubre: por recorrer aprox. 550 kms.

Un poco más fresco pero igual caluroso fue nuestra salida temprano. La ruta en dirección a Córdoba pasando por Río Cuarto nos llevó hacia la Sierra de Comechingones, anticipo de lo que nos esperaba en las cercanías de Villa General Belgrano.

 

 

 

Durante el trayecto final se va pasando por una serie de Villas muy pintorescas y donde se destaca un sector llamado embalse, lugar de veraneo muy apetecido por personas de la zona. 

 

 

Al fin llegamos al hotel.

 

 

 

Ya en el hotel instalados algunos decidieron lucir la musculatura en la piscina antes de ir al centro para encontrarnos con los organizadores del evento.

 

 

 

Como bien dijo uno de los integrantes en la piscina, al ver a los atletas zambullirse en el agua, no puedo evitar el recordar nuestro último viaje a Pto.Madryn a ver las ballenas. ¿Qué habrá querido decir ? 

Luego de contactarnos con un simpático Horacio Cecchi, presidente de BMW Moto Club Argentino, participamos de la cena dispuesta por el comité de bienvenida.

 

 

 

En esa oportunidad ya estabamos de acuerdo de ir al día siguiente a Córdoba y no a participar del paseo organizado por el club. Claro que estaríamos presentes en la cena de despedida.

Afortunadamente hubo decisión unánime en dejar las motos en el hotel y arrendar un minibús para nuestro paseo a Córdoba. Me acordé de los viajes para la tercera edad al verlos

a todos sentaditos y sonrientes en el bus disfrutando del paisaje y con aire acondicionado.

 

 

Sábado 25 de Octubre

Ya en Córdoba decidimos visitar los lugares más típicos de la ciudad en donde se destaca la Catedral de los años 1700 y su bonita plaza principal.

 

 

 

Luego las damas nos solicitaros amablemente ir a un centro comercial.

 

 

Esa mañana llovía pero con calor más que suficiente como para ni pensar en abrigos. Luego de las compras de rigor comenzó nuestro retorno pero pasando por Carlos Paz, otra ciudad muy solicitada por veraneantes y conocida por su reloj cucú de grandes dimensiones que a cada hora muestra el pajarito. Las sirenas de la foto esperaban ver al fin un pajarito

como debe ser. A los que le quede bien la ropa, que se la pongan no más, estamos entre amigos.

 

 

 

Luego de discutir eso de que el tamaño no importa continuamos viaje a Alta Gracia para culturizarnos visitando la iglesia de los Jesuitas y su correspondiente casa habitación. 

Añosas y gruesas paredes mantenían afuera a las personas ajenas. A pesar de que Argentina sufre aún los rigores de una fuerte crisis pude notar lo bien que se mantienen estas estructuras en su interior y por fuera dejan que el tiempo vaya dejando su huella. Tal vez estoy equivocado pero en Chile me parece que optamos por derribar estas estructuras para dar paso a “modernos” edificios. Pienso que otros países son más apegados y respetuosos de su historia. Recuerdo algunas salitreras del norte llenas de “graffitis” y aluciones a genitales.

 

 

 

Por la noche de acuerdo a los compromisos y ya de regreso asistimos a la cena de despedida. Mucha conversación, buena comida y premios amenizaron la velada.

 

 

 

Domingo 26 de Octubre:

Día libre para recorrer la zona, descansar, piscina, etc.

Algunos decidieron visitar un sector llamado la Cumbrecita, Villa aún más montañesa que el resto, de pocos habitantes y muy acogedora.

Otros circularon por el centro de Villa Gral. Belgrano para hacer algunas compras. 

 

 

 

Lunes 27 de Octubre:

Llegó el momento de regresar y la noche anterior habíamos decidido volver por Mendoza. A petición de nuestro vehículo de apoyo debíamos pasar  antes por una pequeña localidad llamada Las Catitas. Ahí nos esperaban unos agradables conocidos que nos prepararon un delicioso y típico chivito.

 

 

 

Luego del rico almuerzo continuamos viaje a Mendoza.

Ducha rápida y al centro de la ciudad a disfrutar del panorama y de la actividad de la ciudad.

Por la noche una buena cena al aire libre acompañados de cantantes populares que recorren los restaurantes para ganarse unos pesos.

Al día siguiente se suponía que saldríamos en dirección a Santiago pero algunos ya estaban nerviosos y con ganas de bajar por la ruta 40 argentina. Luego de muchos análisis dos personajes, afortunadamente, decidieron seguir a Santiago y el resto seguimos al sur por Argentina.

Chos Malal era el nuevo destino y sabíamos que la ruta en ciertos tramos estaba mala.

Miércoles 28 de Octubre:

Directo a Las Lajas y de ahí a cruzar a Chile por el paso Pino Hachado.

Las probabilidades de que yo pinchara nuevamente eran remotas hasta que pisé tierra chilena. Embalado bajando por el ripio una piedra golpeó mi rueda delantera y el aire escapó de golpe. A pesar de la velocidad afortunadamente no nos fuimos (me acompañaba la patrona) de hocico a la tierra.

Ahora si voy a colocar mi cámara de repuesto a lo profesional, las pelotas, me van a creer que también estaba perforada la cámara delantera de repuesto. Es el colmo, los únicos dos pinchazos del viaje y me los tuve que comer yo.

Obligado a recurrir a los aficionados que sí llevan cámaras en buenas condiciones. En el último viaje me quedé sin bencina a 500 mts. de la estación, ni les cuento lo que me dijeron los aficionados. Y ahora esto, es decir ya no me bajan del columpio.

Algunos me preguntan el porque siempre amarro una lona en la defensa, en la foto está la respuesta.

 

 

Bueno, ya instalada la cámara aficionada en la rueda del supuesto profesional seguimos viaje por este más que polvoriento y muy transitado por camiones paso de Pino Hachado.

Un breve almuerzo en las Termas de Malalcahuello, digno de visitar.

En Lautaro ya nos alcanzó una lluvia sureña, despedida de todos y sin parar hasta Osorno sería el fin de un estupendo viaje, con algunos contratiempos leves pero con un balance muy positivo.

Será hasta otra Motoaventura. 

Especial agradecimiento a nuestros amigos Juan Carlos y Sara que nos fueron apoyando con su camioneta, más comodidad imposible. 

A continuación más fotos del viaje:

 

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